Sí, un poder notarial puede ser revocado en cualquier momento por el poderdante, salvo que sea irrevocable por pacto.
Procedimiento de revocación:
- Otorgar una escritura notarial de revocación ante notario
- Notificar la revocación al apoderado (recomendable de forma fehaciente: burofax)
- Si el poder se usó para inscripción registral o fue notificado a terceros, conviene también notificar a dichos terceros
Extinción automática del poder: El poder se extingue sin necesidad de revocación en caso de fallecimiento, declaración de incapacidad o quiebra del poderdante o del apoderado, salvo que sea un poder preventivo.
Es importante actuar con rapidez cuando se quiere revocar un poder para evitar que el apoderado realice actos no deseados antes de recibir la notificación.