Una compulsa notarial (o copia compulsada) es la certificación que acredita que una fotocopia es fiel y exacta al documento original. El notario, o en algunos casos un funcionario público competente, estampa un sello y su firma para certificar la autenticidad de la copia.
La copia compulsada tiene plena validez legal ante organismos, administraciones y empresas que exigen verificar un documento sin que el interesado tenga que entregar el original.
Es importante distinguir entre:
- Compulsa notarial: realizada por un notario; máxima validez legal
- Compulsa administrativa: realizada por un funcionario público; válida para trámites ante ese organismo
- Copia simple: sin certificación; sin validez oficial