Cualquier persona extranjera (de la UE o de fuera) que tenga que hacer un trámite económico, fiscal o legal en España. Los casos más frecuentes: comprar vivienda, recibir una herencia, abrir una cuenta bancaria, firmar un contrato de trabajo, constituir una empresa o presentar declaraciones de impuestos.
Si solo visitas España como turista, no lo necesitas.